Gene Hackman, reconocido por su destacada trayectoria en el cine y ganador de múltiples premios, fue hallado sin vida junto a su esposa, Betsy Arakawa, en su hogar de Santa Fe, Nuevo México. La pareja residía en una casa ubicada en Old Sunset Trail desde hacía más de tres décadas, en un entorno apartado y con una arquitectura diseñada personalmente por el actor.
La propiedad, de aproximadamente cinco hectáreas, fue adquirida en la década de 1990 y pasó por una completa transformación arquitectónica bajo su supervisión.

El actor, con la ayuda de los arquitectos Harry Daple y Stephen Samuelson de Studio Arquitectura, remodeló completamente una estructura de los años 50, para ampliar los espacios y fusionar distintos estilos. El resultado fue una combinación de influencias Pueblo, ciudad de Colorado, colonial de Nuevo México y barroco español. Se eliminaron techos originales para elevar los cielorrasos, lo que otorgó mayor amplitud y luminosidad a los espacios interiores.
El diseño interior fue otra de sus grandes pasiones. Gene Hackman buscó que su hogar transmitiera historia, por lo que aplicó técnicas que simularan el paso del tiempo en paredes, techos y pisos. Según contó el actor en una entrevista con Architectural Digest, utilizó yeso tratado para dar la impresión de filtraciones antiguas y oscureció estratégicamente algunas áreas para un efecto de envejecimiento.
Cada rincón de la casa reflejaba la personalidad y el gusto del actor, quien participó en la planificación de la distribución de los espacios y en la selección de materiales. A nivel decorativo, optó por una combinación de piezas adquiridas en subastas en Nueva York, tiendas de antigüedades en Alemania y establecimientos en Los Ángeles y Santa Fe. La residencia contenía una mezcla de muebles del suroeste estadounidense con elementos europeos.
La vivienda también fue diseñada para el descanso y el entretenimiento. De acuerdo con Architectural Digest, una de sus características más destacadas era una amplia sala de estar con columnas de troncos de árboles y un sistema de sonido de última generación. Además, incluyó un techo tradicional de lámina de acero recubierta de estaño estampada en algunas habitaciones, elaborado a medida por un artesano local.
Tras su retiro del cine, Hackman se dedicó a la escritura y al diseño de su residencia en Santa Fe, donde encontró un espacio de calma y creatividad. La casa que diseñó con esmero y que reflejaba su personalidad se convirtió en el escenario de sus últimos días.
“Tenía una especie de magia”, había comentado el actor de Hollywood en su entrevista con Architectural Digest, en la cual explicó su atracción por Santa Fe después de haber filmado varias películas en la zona.


