Hija de inmigrantes indios y abogada de profesión, la esposa de la mano derecha de Trump ha querido lucir un traje de la firma Reem Acra, especializada en vestidos de novia y fiesta y de origen libanés. Es una tienda de referencia para todas aquellas mujeres que están entre los círculos nupciales, y cuenta con locales físicos en grandes almacenes como Bergdorf Goodman, Saks Fifth Avenue o Neiman Marcus. Este pertenece a la colección pre-fall de 2024 y llegó a superar los 10.000 dólares -aunque ahora está agotado-.
El modelo está fabricado en tejido de gasa semitransparente, bordado con pailettes y lentejuelas en color azul royal, considerado uno de los más elegantes para triunfar en ceremonias y eventos como este. El cuerpo ajustado y con escote palabra de honor, acababa con un cinturón brillante. Bajo él, una falda larga de línea evasé que arrastraba por el suelo. Del escote nacían unas finas ramas brillantes hacia arriba, que sentaban de maravilla a un cuello desnudo como el que ella llevaba. A este look, le añadió unos discretos pendientes de diamantes y su cabello suelto cayendo por la espalda.
La esposa del vicepresidente de Estados Unidos siempre ha permanecido en la sombra. Aunque ahora que su marido tiene un gran poder, ella empieza a situarse más en el centro del foco mediático. Durante la ceremonia de investidura, lució un abrigo de cachemira rosa pálido de Óscar de la Renta, con bufanda y guantes a juego y botas beige de Manolo Blahnik -la obsesión de Carrie Bradshaw-. Además de su gran elegancia, viste aportando significado a todo lo que se pone. En este caso, el rosa en la cultura india es sinónimo de encanto, celebración y triunfo de la alegría sobre la adversidad.

