La presentadora de televisión, que fue puesta bajo tutela en 2022, se ha manifestado sobre las restricciones a las que se enfrenta y ha cuestionado la decisión de mantenerla en una situación legal que cree que ha durado demasiado tiempo.
El martes (01.04.25), Wendy habló con la revista PEOPLE sobre su situación y expresó su gratitud por el apoyo de sus seguidores.
Dijo: "Me siento muy bien al ver de cerca el apoyo de mis fans".
Wendy hizo el comentario mientras saludaba desde su ventana dentro de sus instalaciones, añadiendo: "Tienen pósters y camisetas. Nada me gusta más que parar y posar. ¿Por qué sigo bajo tutela? Ha pasado demasiado tiempo".
Wendy añadió que su alojamiento en una "unidad de memoria" era un "vertedero de mier**".
También expresó su frustración por su confinamiento, declarando: "Necesito que sepan que todo lo que hago, lo hago aquí en este dormitorio, ya saben, en esta cama".
El movimiento #FreeWendy ha cobrado fuerza desde que la presentadora fue puesta bajo tutela, con los fans presionando para su liberación.
Wendy añadió sobre sus posibilidades de recuperar la libertad: "Ocurrirá absolutamente al 1.000 por ciento. Cuando salga de esta situación, me quedaré en Nueva York, donde me siento cómoda. Quiero enamorarme".
También criticó las narrativas de los medios de comunicación sobre ella, afirmando que si alguien más está hablando en su nombre, es una “ mier** estúpida".
Wendy ha hablado abiertamente de sus difíciles condiciones de vida.
En una entrevista en febrero, reveló que vivía en la “unidad de memoria”, un lugar para personas con pérdida de memoria.
Lo describió como "muy sofocante" y "muy solitario".
A pesar de que su tutora afirma que tiene problemas cognitivos, Wendy insiste en que no está incapacitada.
Al respecto, señaló: "Me siento fantástica. No estoy incapacitada".