Zoe Saldaña, reconocida mundialmente por su participación en Avatar y Guardianes de la Galaxia, atraviesa una etapa de profunda introspección y aceptación personal. En la portada de diciembre de 2025 de Vogue México, la actriz dominico-puertorriqueña reflexionó sobre el paso del tiempo, la identidad y la importancia de abrazar la vulnerabilidad.
“Envejecer es un privilegio. Quiero vivirlo todo: las arrugas, las pausas. Ya no quiero esconderme del cambio”, expresó con firmeza.
El valor de detenerse
Saldaña reconoció que durante años temió frenar su ritmo de trabajo, convencida de que la pausa significaba perder terreno. Sin embargo, un periodo de descanso le permitió redescubrir su deseo de narrar historias propias y fundar Cinestar Pictures, junto a sus hermanas Mariel y Cisely.
“En estos seis meses me sentí en el poder. Decidí tomar las cosas con más calma y descubrí que podía contar mis propias historias”, señaló.
La productora se ha convertido en un espacio para impulsar a otras cineastas, especialmente mujeres, que buscan oportunidades para dirigir y crear.
Identidad y comunidad latina
En su diálogo con Vogue México, la actriz subrayó la necesidad de fortalecer la identidad y la comunidad latina a través de la autocompasión y el apoyo mutuo.
“Tenemos que ser nosotros mismos quienes nos apoyemos y no quienes nos critiquemos primero. Lo último que debemos hacer es convertirnos en nuestros propios enemigos”, afirmó.
Desde la perspectiva de la diáspora, recordó cómo las divisiones internas pueden diluir la fuerza colectiva y llamó a la unidad como herramienta de transformación.
El legado de las mujeres
El relato de Saldaña está marcado por la influencia de su madre y su abuela, figuras que le transmitieron valores de amor propio, integridad y dignidad.
“Le deseo a cada persona una abuela como la que yo tuve, y una madre como la que tengo. Ellas me enseñaron el poder del amor y de lo digno”, compartió con emoción.
Maternidad, pareja y vulnerabilidad
En el plano personal, la actriz destacó la conexión con su esposo Marco y cómo la maternidad redefinió su visión de la fortaleza.
“Pasé años tratando de parecer fuerte. Pero no hay nada más poderoso que mostrarse vulnerable”, confesó.
Para ella, el bienestar personal y la honestidad emocional son hoy pilares frente a la presión de la fama.
La vulnerabilidad como bandera
Lo que antes consideraba un tabú, ahora lo lleva como una medalla. La vulnerabilidad, junto con el silencio, la espiritualidad y la terapia, se han convertido en fuentes de autoconocimiento.
“El silencio me asustaba. Ahora lo busco. Hay belleza en el vacío, en no tener respuestas”, reflexionó.
Activismo y autenticidad
Su compromiso con el arte trasciende la pantalla: lo concibe como herramienta de cambio social y representación. “Si mi presencia abre una puerta, quiero hacerlo. Pero también quiero que quienes entren se sientan dueños del espacio”, aseguró.
La entrevista concluyó con una enseñanza sobre la calma y la autenticidad: aprender a decir “no” sin culpa y valorar el presente junto a su familia.
Una nueva etapa
Zoe Saldaña se muestra hoy más consciente y serena, reivindicando el derecho a la pausa y al crecimiento personal. Su mensaje es claro: la verdadera fuerza está en la vulnerabilidad y en la capacidad de habitar plenamente cada instante de la vida.