Andrew Garfield volvió a pronunciarse sobre el impacto de la inteligencia artificial y su creciente presencia en la sociedad. El actor, quien interpreta a Sam Altman en la próxima película Artificial, aseguró que la tecnología puede avanzar de manera acelerada, pero no será capaz de reproducir la esencia de la experiencia humana.
En una entrevista con The Hollywood Reporter, Garfield reconoció que el desarrollo de la inteligencia artificial es un proceso que ya forma parte de la realidad y que no puede revertirse. Sin embargo, rechazó la idea de que los seres humanos se hayan vuelto obsoletos frente a las nuevas herramientas tecnológicas.
“La pasta de dientes ya salió del tubo, sin duda, pero eso no significa que nos hayamos vuelto obsoletos”, afirmó el intérprete.
Andrew Garfield confía en que el alma humana no puede ser replicada
El actor expresó su esperanza de que la humanidad mantenga un papel central en el futuro y sostuvo que la inteligencia artificial no puede reproducir aquello que hace únicas a las personas.
“Tengo muchas esperanzas de que la humanidad prevalecerá y de que el alma humana no puede ser replicada ni artificializada”, señaló Garfield.
También estableció una diferencia entre la capacidad de procesamiento de una máquina y la inteligencia vinculada con las emociones, la conciencia y la experiencia humana.
“Inteligencia artificial: el nombre lo dice todo. Es artificial. No es inteligencia del alma. No es inteligencia humana”, agregó.
Aunque reconoció que podría estar equivocado en su análisis, Garfield dijo mantener una profunda confianza en las personas y en la naturaleza irrepetible del espíritu humano.
El actor defiende el cine, el teatro y la música en vivo
Durante la conversación, Garfield también se refirió al impacto de la inteligencia artificial en la cultura y el entretenimiento. El actor no descartó que las nuevas herramientas puedan tener aplicaciones útiles, pero aseguró que no sustituyen la experiencia de asistir personalmente a una sala de cine, una obra de teatro o un concierto.
Para Garfield, el contacto directo entre los artistas y el público forma parte de una experiencia que no puede ser reproducida completamente por una plataforma digital o un sistema automatizado.
Sus declaraciones se producen en medio del debate sobre el uso de la inteligencia artificial en Hollywood, especialmente en áreas como la escritura de guiones, la creación de imágenes, la recreación digital de rostros y voces, y la protección del trabajo de actores y otros profesionales de la industria.
Andrew Garfield interpreta a Sam Altman en Artificial
Las declaraciones del actor están relacionadas con su participación en Artificial, una película dirigida por Luca Guadagnino y escrita por Simon Rich. La historia se desarrolla durante los cinco días de noviembre de 2023 en los que Sam Altman fue destituido temporalmente como director ejecutivo de OpenAI antes de regresar al cargo.
Garfield interpreta a Altman, mientras que Monica Barbaro encarna a Mira Murati, Yura Borisov interpreta a Ilya Sutskever e Ike Barinholtz da vida a Elon Musk. El elenco también incluye a Cooper Hoffman, Jason Schwartzman, Billie Lourd, Zosia Mamet, Chris O’Dowd y Mark Rylance.
El proyecto fue desarrollado inicialmente por Amazon MGM Studios, que también estuvo involucrado en su financiación. Posteriormente, Neon adquirió los derechos para la distribución cinematográfica internacional.
Una película sobre tecnología, poder y responsabilidad
Para preparar su interpretación, Garfield estudió entrevistas, transcripciones judiciales y otros materiales relacionados con Sam Altman, aunque nunca se ha reunido personalmente con el empresario.
El actor ya había expresado anteriormente su preocupación por el impacto de la inteligencia artificial y por las consecuencias que podría tener el desarrollo de sistemas cada vez más avanzados. En ese contexto, cuestionó la responsabilidad de quienes lideran compañías con una influencia creciente sobre la tecnología y la vida cotidiana.
Con Artificial, Luca Guadagnino busca llevar a la pantalla uno de los episodios más controversiales de la industria tecnológica reciente. Para Andrew Garfield, el avance de la inteligencia artificial puede transformar numerosos aspectos de la sociedad, pero no necesariamente podrá reemplazar la conciencia, las emociones y la conexión humana.